Fui con expectativas bastante modestas sobre la organización, pero el día estuvo muy bien coordinado. La recogida en nuestro hotel de Fethiye fue puntual, justo a la hora indicada, y el autobús resultó más cómodo de lo que había imaginado para un día otoñal de trayecto. El cambio del autobús al barco por el río Dalyan fue sencillo, y el guía explicó claramente los horarios para que nadie tuviera dudas. Tener horarios establecidos para los baños de barro y luego para la playa de Iztuzu hizo que el día nunca pareciera apresurado, incluso con un grupo numeroso. El único inconveniente fue una espera algo larga mientras algunas personas compraban bebidas antes de salir de la playa, pero en general la logística hizo que fuera un día relajado y sin complicaciones.